Sara Flamenco

No ocurre siempre pero, en multitud de ocasiones, cómo vaya tu día dependerá de cómo transcurran los primeros minutos de la mañana. Vivir de manera más lenta contribuye a mantener la calma y encontrar el equilibrio mental y para lograrlo, debes enfocar el día en ese sentido desde el principio.

Esto es lo que se denomina slow mornings, o mañanas lentas, una de las tendencias de bienestar que más beneficia a tu sistema nervioso. Y es que empezar el día con calma y tranquilidad hará que gestiones mejor las circunstancias estresantes del día a día, enfocándote en conseguir tus objetivos pero sin perder tu salud en ello.

Vivir deprisa hace que el estrés se apodere de tu día a día desde los primeros minutos de la mañana, y eso crea un círculo vicioso del que es difícil salir. Por eso es importante frenar, mirar a tu alrededor y transitar la vida con calma, porque no tiene sentido conseguir tu objetivo si por el camino te pierdes a ti misma.

Cómo practicar la slow morning

Las slow mornings se basan en la atención plena y en vivir el minuto a minuto con calma y centrándote en tu propio autocuidado. Sólo necesitas entre 5 y 15 minutos dedicados sólo a ti misma para empezar el día con calma. Si para ello necesitas despertarte antes, hazlo.

La vida slow comienza por la mañana. / Foto de Marcus Aurelius en Pexels.

Lo mejor sería
despertarte con la luz del sol, aunque no siempre sea posible. Si necesitas usar un despertador, al apagarlo trata de sonreír e ir desperezándote lentamente, sintiendo cada paso que das. Siente la textura de la alfombra, abre la ventana e inspira el aire de la mañana…

Siéntate a desayunar tranquilamente, saboreando cada bocado. No comas cualquier cosa de pie en la barra de la cocina mientras miras tus redes sociales. Tómate tu tiempo para tomarte un café y comer algo rico leyendo un buen libro o símplemente planificando tu día con calma.

Practica la meditación realizando ejercicios de respiración
. Puedes probar con la técnica de respiración 5-5-5. Para ello, inhala lentamente por la nariz durante 5 segundos, retén el aire dentro de ti otros 5. A continuación, exhala el aire lentamente por la boca durante 5 segundos. Repítelo tantas veces como sea necesario para calmarte e iniciar el día con tranquilidad.

Y para terminar tu slow morning, los expertos recomiendan
enfocarte en tus pensamientos positivos para iniciar el día con energía y buen humor. Haz un repaso del día que te espera y establece tus propias prioridades para estar preparada para tomarte tu día con calma.