
martes 01 de octubre de 2024
La comunidad boliviana en Argentina es una de las más numerosas, pero también una de las más discriminadas y maltratadas, donde la explotación y el racismo son realidades cotidianas. Las directoras Malena Bystrowicz y Malena Unamuno centran su mirada en dos historias particulares que se convierten en reflejo de muchas otras.
Lo que enriquece la trama de A través de la tierra (2024) es la manera en que acompaña el crecimiento personal de estas mujeres, quienes no solo enfrentan el desplazamiento migratorio, sino también un desarraigo histórico y social. Como mujeres de raíces andinas e indígenas, pobres y migrantes, su identidad tiende a ser borrada por la sociedad que las acoge. En medio de esta lucha, la vida en comunidad emerge como un espacio vital donde las festividades y las actividades culturales se preservan, y las cooperativas laborales ofrecen un entorno más justo y solidario.
Es un documental sobre mujeres, hecho por mujeres, y es precisamente la perspectiva femenina lo que marca la diferencia respecto a otras obras similares. El giro político y social que adopta la película en su narración y montaje potencia la experiencia del espectador, especialmente cuando se adentra en los movimientos comunitarios y en el Encuentro Plurinacional de Mujeres, un momento clave que no solo enriquece la película, sino que permite comprender la importancia de estos espacios para las inmigrantes y para las mujeres en general.
A través de la tierra nos recuerda que, aunque las fronteras políticas dividen, las culturales unen. Las buenas y malas experiencias trascienden cualquier línea divisoria. Mantener las raíces firmes es fundamental para tener los pies en la tierra, y el sincretismo cultural es lo que forjará la unidad de las generaciones futuras, tal como lo hicieron las anteriores en un país que, desde 1853, en el preámbulo de su Constitución Nacional, proclama: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.







