domingo 08 de septiembre de 2024

Rebel Ridge (2024) arranca como una película de acción con una premisa clásica: “se metieron con el hombre equivocado”. Esta idea recuerda a la primera entrega de Rambo (First Blood, 1982), donde un veterano de guerra es acosado por la policía en un pequeño pueblo. Sin embargo, rápidamente evoluciona hacia un policial negro, en el que la corrupción entre la policía y el sistema judicial da lugar a un entramado de negocios turbios, armas y la incriminación de inocentes, incluyendo al primo del protagonista.

Terry (Aaron Pierre), llega al pueblo en bicicleta con la intención de pagar la fianza de su primo, quien está a punto de ser trasladado a una prisión. Este traslado, que parece una sentencia de muerte debido a que su primo está “marcado”, se complica cuando la policía le confisca el dinero, acusándolo falsamente de provenir del narcotráfico. Entre el racismo y la corrupción policial, Terry se ve obligado a enfrentarse a un oscuro sistema donde encuentra apoyo en Summer (AnnaSophia Robb), una joven empleada de los tribunales.

Jeremy Saulnier, director de la intrigante Cenizas del pasado (Blue Ruin, 2013), reafirma su habilidad como un narrador sobrio y enigmático, alejado de los thrillers de acción más superficiales que abundan en las plataformas. En Rebel Ridge, muestra una clara intención de crear un cine de calidad, con tiempo para desarrollar personajes y situaciones, a la vez que denuncia un sistema corrupto.

La actuación de Aaron Pierre refleja años de abuso y maltrato hacia la comunidad negra en los Estados Unidos. Su interpretación de un exmarine desencantado con su país es el motor emocional de la película. A su lado, Don Johnson se destaca como el jefe de policía corrupto, capaz de negociar con una sonrisa mientras traiciona a sus propios aliados por la espalda.

Rebel Ridge logra capturar la esencia de las grandes producciones clásicas y traerla al presente. El héroe humilde que evita el conflicto, pero que una injusticia lo obliga a actuar, con habilidades extraordinarias y valores firmes que lo empujan a restaurar el orden.

Saulnier ofrece una narración clásica potente, bien estructurada y visualmente intensa, en un tiempo dominado por películas carentes de profundidad. El trabajo desde el género le sienta bien, con una producción que sabe equilibrar la acción con la crítica social.